Después de ver tantísimo cine occidental (sobretodo películas norteamericanas), constituye un grato descubrimiento disfrutar de películas tan bellas y diferentes como la que vi anoche: Primavera, verano, otoño, invierno… y primavera. La película narra la historia de un monje y un niño que viven en una casa flotante en medio de un lago. Mientras el monje instruye en la religión budista al niño, éste va creciendo, y su paso de niño a adolescente, de adolescente a adulto y de adulto a anciano, se refleja en las cuatro estaciones del año y se funde con los cambios que la naturaleza experimenta en cada momento.
Una película bella, agradable a la vista, rodada en un entorno natural espectacular. Es también, una película llena de símbolos e ideas propios de la cultura asiática y la religión budista: la reencarnación, la idea de la vida como un ciclo eterno, el mundo visto como un lugar donde el hombre no es el dueño y señor de todo, sino un elemento más de la naturaleza, por lo que está obligado a amarla y respetarla.
Es la tercera película que veo del director coreano Kim Ki-Duk, y no sabría decir cuál de las tres me ha gustado más (las otras dos son Hierro 3 y El arco). En ellas los diálogos son escasos y a veces casi inexistentes y la verdad es que, conseguir enganchar al espectador sin que los protagonistas apenas abran la boca es algo que sólo puede conseguir, no un cineasta destacado, sino un verdadero genio.
Hola, Maite. Tus ambiciones cinéfilas son amplias, por lo que dices. Comparto tu idea del cine desengrasante, ese que ves para quitarte el americanismo de encima, y parece que estás viendo otra cosa que no es cine. Es necesario. Tengo colegas que solo ven cine americano taquillero, no sé cómo no se asfixian.
En este caso, no me lo tomes a mal, no comparto tu afición a Kim Ki-Duk, aunque no he visto todas sus películas, desde luego. Esta de la que hablas, sin ir más lejos, no la conozco.
Oye, Maite. ¿Por qué me ha puesto un floripondio en mi comentario?
No lo sé. La verdad es que es bastante feo. Voy a ver si puedo quitarlo. Antes no lo ponía.
No te pienses que soy una de esas “frikis” que sólo ve pelis raras. También veo cine americano y europeo. Pero de vez en cuando viene bien ver cosas diferentes y ampliar nuestra perspectiva.
Tengo la misma opinion, respecto al buen cine que nos proporciona Kim Ki-Duk, es una fantastica pelicula. Y por su puesto tener una vision mas alla del cine norteamericano.