Ayer, 22 de septiembre, murió mi tío M.B. Murió después de más de dos años luchando contra la Enfermedad, en mayúsculas, la peste del siglo XXI, la terrible enfermedad que te carcome las entrañas sin darte cuenta.
73 años para vivir una vida apasionante, porque mi tío aprovechó el tiempo al máximo: político, empresario, escritor, padre de familia… Amante de la tierra que lo vio nacer, donde fue presidente preautonómico de la Junta de Extremadura, y donde dio trabajo a miles de personas gracias su actividad empresarial en el sector de la producción de tabaco. Su novela “Los medieros” está ambientada en La Vera (Cáceres), en ese mundillo de los tabaqueros extremeños. Hace poco rodaron una película basada en su novela, pero aún no la han estrenado y ya no podrá verla.
En lo personal, un hombre muy generoso (no todo el mundo con dinero lo es), siempre dispuesto a ayudar a la gente. No tuvimos un trato muy frecuente, pero tengo buenos recuerdos de él. La última vez que hablamos me dijo que le daba mucha pena no poder venir a mi boda. Ya le quedaba muy poco…
Estés donde estés, te recordaremos con cariño, tío M. Hasta siempre.
Todo un carácter. He leído la noticia en la prensa, uno de esos luchadores, de esos tíos que admiras de niño. Mi pésame.
Todos insisten en considerarle un hombre bueno, lo que no es poca cosa, viviendo los tiempos que le han tocado vivir a tu tío, y en una tierra tan extrema como la suya.
Mas allá de su dimensión pública, el que su sobrina le recuerde con tanto cariño es todo un síntoma: deja un bonito recuerdo ¿qué más es posible pedir?.
Que te alivie la pena de ausencia el recuerdo de todos sus bienes.