El otro día alguien me dijo: “Si no estás en Facebook, es como si estuvieras muerto”. La verdad es que la frase es bastante fuerte, pero luego estuve meditando sobre ello, y creo que no resulta una afirmación tan exagerada como a primera vista pueda parecer.
Yo, en estos momentos, estoy muerta. No estoy en Facebook. Todos esos cotillas o curiosos que se hayan dedicado a teclear mi nombre en Facebook para ver qué ha sido de mi vida, se han encontrado con que no aparezco por ninguna parte.
En la vida real, muchas veces también me gusta ser una persona anónima. No me gusta vivir en ciudades pequeñas, porque todo el mundo sabe quién eres, todo el mundo cotillea sobre tí, sobre lo que haces, sobre lo que hace tu familia… Por eso me gusta vivir en Madrid, porque cuando quieres relacionarte, te relacionas, y cuando no, nadie tiene por qué saber dónde estás y qué estás haciendo. No soy una persona antisocial, al menos eso creo, pero me gusta conservar mi intimidad. Me gusta hablar de mí y de mis cosas sólo a quien yo elijo para escucharlas. Por eso me resisto a entrar en Facebook, porque me da la sensación de que el control sobre mi intimidad se me puede ir de las manos.
Así que, por el momento, seguiré muerta durante un tiempo que deduzco que será largo, o tal vez eterno. Hubo un par de ocasiones en las que resucité como un fantasma, pero fueron momentos fugaces con escasa actividad, casi inexistente. Luego volví de nuevo a las sombras, a la muerte electrónica.
Hola M. Yo no siento que estés muerta porque no estés en Facebook y no creo estar más viva por entrar en fin de semana a Facebook. Uno se siente más vivo cuando acaba de enamorarse, cuando hace ejercicio o cuando disfruta de la naturaleza o de los animales y también, a veces, cuando trabajando tiene la sensación de haber conseguido algo más allá del simple objetivo de la supervivencia propia…
¡Yo que sé…! Sentirse vivo es algo tan complejo como misterioso, y desde luego parece frívolo relacionarlo con estar o no estar en una red social.
Yo siempre te he considerado llena de vida y de inteligencia, y lo de Facebook es subsidario…
Curioso, me andaba rondando por la mente escribir algo sobre el Facebook, por qué me gusta, y qué significa. Creo que se exagera demasiado con su trascendencia, no se expone nada de la vida privada que tu no quieras, y se le está dando demasiada importancia en ese sentido. No es tan terrible estar dentro ni estar fuera.
Yo creo que sí se expone parte de tu vida privada sin tu consentimiento. Para empezar, si tú te das de alta con tu nombre real, cualquiera puede buscarte, ver tu foto (si la has colgado) y ver quiénes son tus amigos. También puede enviarte mensajes a tí, y lo que es peor, a tus contactos, sin tu consentimiento. Todas estas cosas se pueden hacer siempre aunque pongas el máximo filtro de privacidad. Por otro lado, tú puedes controlar lo que cuelgas y lo que escribes tú, pero no lo que cuelgan y lo que dicen tus contactos. Sé de una persona que se enteró de una cosa que un amigo no le había contado a través de Facebook. Pero bueno, cada uno hace lo que quiere y ya está. Yo sólo quería dar mi opinión y justificar o justificarme de por qué no estoy en Facebook y de por qué, en este cotexto, elijo “estar muerta”.
Hola Mitt:
Te saluda una zombie desde Peru.
Yo tmb elijo no tener facebook, no se si para siempre, o hasta que me convenzan de lo contrario.
Parece que llego la epoca en que ser ladron es mejor que no tener facebook, se ha vuelto un crimen no tenerlo.
Me preguntan si tengo, les digo que no y me miran raro, aveces incluso desconfian, como si ocultara algo o no tuviera amigos y/o fuera aburrida y poco interesante.
En fin, cosa de cada quien, yo, por ahora elijo no estar en la famosa red social.
Un Saludo desde Lima.
Me he despertado sobresaltado, cosa que por otra parte ultimamente me ocurre bastante, he pillado el portátil y me he puesto a navegar sin rumbo, me apetecía hablar sobre Facebook.
Juro por dios que no te he copiado pero la primera parte de tu entrada, que veo que has escrito ya hace unos meses, tiene similitudes con la entrada “inaguración” de mi diario y la verdad es que me ha sorprendido bastante.
No quería romper la virginidad de mi diario, si lees la entrada llamada “experimentación” verás que me apetece bastante la intimidad, de hecho ningún amigo mio conoce de la existencia de hastaque.es, pero solo quería decirte que leyendo veo que todavía hay vida ahí fuera, enhorabuena.
PD Vaya y con esto me cargo mis convicciones de que no se debe escribir en blogs ajenos para darte publicidad pero evidentemente yo no busco eso.